Casi dos millones de habitantes del norte de California volvían a tener electricidad el sábado por la noche, según anunció Pacific Gas & Electric Co, después de que la mayor compañía eléctrica del estado desconectara el servicio esta semana en un intento de evitar incendios forestales.

La empresa anunció en su cuenta de Twitter que los aproximadamente 738.000 clientes afectados volvían a tener energía.

Unos 6.300 empleados con 44 helicópteros revisaron los tendidos eléctricos y restauraron el servicio, indicó PG&E.

La compañía describió los apagones como una cuestión de seguridad pública para impedir incendios como los que han matado a decenas de personas en los últimos años, destruido miles de hogares y acumulado reclamaciones por valor de decenas de miles de millones de dólares, que han dejado la empresa en bancarrota.